Entrevista a: Andrea Tello Zevallos
“CADA DIA VIVO AGRADECIDA POR TODO LO QUE DIOS ME DIO Y HASTA DE LO QUE NO ME DIO”
Conmovedora historia de una mujer luchadora y perseverante quien, a pesar de las adversidades que le dio la vida (ser huérfana, el maltrato de su hermano, y vivir en la calle), ha logrado salir de la pobreza absoluta. Ahora es una sólida y exitosa empresaria.
Por: Melissa Castillo
Andrea me recibe en su pequeño departamento ubicado en Monterrico, una casa muy acogedora que tiene una vista muy linda hacia un parque. Según lo que me cuenta fue ella misma quien hizo la decoración, así como también me dice con orgullo que hace muy poco lo ha terminado de pagar a “punta” de esfuerzo y mucho trabajo. Al entrar me embarga un sentimiento de calidez y amabilidad de su parte; inmediatamente me ofrece a tomar asiento, un jugo, galletitas que ella mismo preparó la noche anterior.
No sabe colmó colmarme de atenciones. Me hace sentir como si le estuviera haciendo un favor al entrevistarla. “Hoy me siento muy nerviosa e importante ya me veo yo en los periódicos o revistas”, me comenta con una sonrisa tímida y mirando hacia al vacío.
Al verla da la impresión de ser una mujer débil y frágil, incapaz de soportar una infancia traumática; pero a la vez es grande por la fortaleza que irradia, la actitud positiva que tuvo ante las adversidades, sus ganas de salir adelante y todo lo que ha logrado hasta ahora.
Ella me cuenta que nació en Cusco y su madre murió cuando ella tenía 5 años entonces su padre la abandono, fue ahí que su hermano mayor la llevó a vivir con él y su esposa. “Ellos me maltrataban mucho, en Navidad él compraba ropa a todos menos a mí y tenía que conformarme con la ropa usada que sus hijas botaban, e incluso yo usaba calzones de la tela de tocuyo y tenía que lavarlo para usarlo de nuevo, me sentía muy mal”.
“Hasta que un día la comadre de mi hermano, me llevó a vivir con ella fui feliz pero murió al poco tiempo”. Su muerte le chocó mucho dice y entonces decidió venir a Lima a trabajar. Encontró trabajo como empleada, pero la señora era celosa con su marido y un día de la nada la botó; así que se quedo en la calle a dormir sin saber qué hacer con tan solo 16 años. Hasta que encontró trabajo en una peluquería para lavar cabezas y luego, poco a poco, fue aprendiendo lo demás se puso a estudiar y ahora es dueña de su propio spa en Monterrico.
¿Qué sensaciones tienes al recordar tu infancia?
(Pausa)Sensaciones son muchas: sufrimiento, soledad, desamparo; pero la verdad que, después de todo lo vivido, fui dichosa porque el Señor nunca me abandonó y me dio fortaleza. Soy la mujer que soy ahora y con los logros que tengo gracias a él.
¿A pesar de todo, conservas algún buen recuerdo de tu infancia?
Es contradictorio, a pesar de todo el sufrimiento, tengo buenos recuerdos y eso es lo que trato de recordar más. Fue cuando viví con la comadre de mi hermano. Ella era muy buena y aunque no tuve a mi madre viva, creo que fue la representación más clara de ella. Recuerdo las enseñanzas que me daba y es por eso que, a pesar de vivir en la calle, no me deje influenciar por lo malo de allí.
¿Alguna vez sueñas con volver a ver a tú padre?
La verdad sí. Cuando era chiquita sobre todo. Luego fui creciendo y ese sentimiento hacia él fue lo que no me permitía extrañarlo, pienso yo.
¿Qué sentías por él?
Mucho odio y cólera, resentimiento. Jamás entendí porqué me dejó, porqué nunca me buscó después.
¿Has hablado alguna vez con tu padre ahora de grande?
![]() |
| La Sra. Andrea, ejemplo de esfuerzo y éxito |
Si alguna vez te enteras que tú padre está por morir y quiere tu perdón, ¿Qué harías?
La verdad que no esperaría a que él muera, yo ya lo perdoné. Pero tampoco soy mentirosa y si me pones en esa situación, creo que no me afectaría mucho. (Silencio)
Sé que tienes un hijo, ¿Qué significa él para tí?
Bueno, él es mi todo, es el regalo que Dios me dio. Trato de darle todo lo que nunca tuve de niña. También de enseñarle todos los valores para que sea una persona de bien, lo amo mucho y no sé qué haría sin él.
¿Te sientes realizada?
Sí. Me siento orgullosa de misma, de haber logrado todo lo que he logrado, el no dejarme nunca vencer. Le agradezco a Dios por todo lo que me dio y lo que no tampoco. Soy feliz ahora y muy dichosa, la verdad te digo que todo lo puedes lograr con la ayuda del Señor y el esfuerzo que le pongas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario